Era técnico -constructor y estudiante de arquitectectura.
Fue detenido en su domicilio en San Miguel de Tucumán
No hay testimonio de su paso por un CCD
María Isabel nació el 30 de agosto de 1935 en la localidad de Famaillá, provincia de Tucumán. Formó pareja con Enrique. Militaba en la JUP. Fue secuestrada el 28 de mayo de 1977 en su domicilio en Tucumán. Estaba embarazada de dos meses. Fue vista en la Jefatura de Policía de Tucumán y en el Batallón de Arsenales N° 5 “Miguel de Azcuénaga”.
La madre y el/la niño/a que debió nacer en cautiverio permanecen desaparecidos.
Tenía 36 años y era francés, se había radicado en Argentina a los 14 años.
Fue el primer desaparecido francés del Terrorismo de Estado argentino, instaurado a partir del 9 de febrero de 1975, cuando comenzó a regir el denominado “Operativo Independencia” impulsado por Isabel Estela Martínez de Perón, a través del decreto 262/75. Este dato no es menor ya que Yeger fue secuestrado en plena vigencia de un gobierno constitucional, ocho meses antes del golpe del 24 de marzo de 1976.
Trabajaba en el diario La Gaceta de Tucumán y tenía una pequeña libería.
Fue secuestrado junto a su compañera, Olga Cristina González, que estaba embarazada de cuatro meses, en la madrugada del 8 de julio de 1975 por un grupo de gente uniformada y de civil, fuertemente armados, que vinieron con un camión militar de apoyo. Días después su departamento fue saqueado y sus pertenencias robadas. El único testigo del secuestro fue el estudiante Jorge de la Cruz Agüero, quien fue golpeado cuando lo descubrieron mirando, y fue secuestrado el 18 de enero siguiente. Su ex-mujer fue posteriormente secuestrada, pero luego liberada. Otros de sus amigos y colegas fueron detenidos o asesinados.
Un testigo vio a Maurice el 9 de julio dentro de la comisaría de Famaillá. Otras fuentes, incluyendo un soldado ex-alumno de él, aseguraron que habría sido torturado en el colegio Diego de Rojas, la “Escuelita de Famaillá”. Un soldado dijo haber visto a Jeger y a su mujer estacados y tapados con una lona, todavía vivos.
La investigaciones francesas apuntan como responsables de la desaparición al capitán del Ejército José Enrique del Pino y al “Tuerto” Albornoz, entonces alto oficial de la Policía tucumana. También se señala al coronel Julio Ernesto Balloffet, ex ministro de Gobierno de Bussi entre el 76 y el 77.
El fecha 29 de abril de 1977, cerca de las 12 del mediodía, Graciela del Valle Bustamante de Argañaraz, luego de retirarse de cumplir su tarea como médica en la Sala de Terapia Intensiva del Hospital del Niño Jesús, se encuentra con Roberto Guillermo Torres Correa quien la busca de dicho nosocomio para trasladarla a su domicilio particular en su automóvil marca Renault 6.
En dicha oportunidad son interceptados por un grupo de personas no identificadas en la intersección de Lavalle y Chacabuco, quienes los obligan a acompañarlos. Tiempo después, el auto fue devuelto a la familia de Ricardo Torres Correa por el Coronel Antonio Llamas.
Al día siguiente del secuestro, el esposo de Graciela Bustamante, Julio Argentino Argañaras presentó una denuncia policial por la desaparición de ésta en la Seccional 2° de la Policía de Tucumán (dependencia sita en calle Buenos Aires al 400 entre Gral. Paz y Lamadrid). En esa fecha, también envió un telegrama colacionado a Antonio D. Bussi y al Colegio Médico de Tucumán, sin obtener respuesta alguna. El 23 de junio de 1978 presentó un Recurso de Habeas Corpus ante el Juzgado Federal de Tucumán, sin tampoco obtener respuesta.
Asimismo, la madre de Bustamante, María Esther Marquentó de Bustamante realizó también innumerables acciones, denuncias y medidas (administrativas y judiciales, nacionales y provinciales) a efectos de poder conocer el paradero, estado y destino de su hija desaparecida. Jamás recibió respuesta alguna.
Ambos han pasado a engrosar la lista de 30 mil detenidos desaparecidos por la dictadura militar que el 24 de marzo de 1976 irrumpió en el poder, desplazando a la entonces presidenta, María Estela Martínez de Perón.
andhes actúa como querellante en la causa de Bustamente de Argañaraz, que lleva como expedientes acumulados las causas de Ricardo Torres Correa, Adriana Mitrovich de Torres Correa y Horacio Armón Atilio Ferreyra Córdoba, las tres sobre secuestro y desaparición.
Graciela Bustamante de Argañaraz, Roberto Torres Correa, Adriana Mitrovich y Horacio Ferreyra Córdoba habrían sido identificados entre los detenidos clandestinos del Centro Clandestino de Detención que funcionó en la Jefatura de Policía de Tucumán, donde habrían padecido condiciones aberrantes de detención y torturas.
Los hechos delictivos perpetrados en sus perjuicios, “se produjeron en el marco de un plan de represión que, presidido por las Juntas Militares, se ejecutó a través de la estructura militar de las Fuerzas Armadas, con un gran número de participantes, entre autores directos, cómplices múltiples, agentes del gobierno, fuerzas de seguridad y organismos gubernamentales de aquella época. Que los hechos investigados configurarían el contexto de un delito de lesa humanidad tipificado por el Derecho Penal Internacional”, plantea el requerimiento de elevación a juicio solicitado por el Ministerio Público Fiscal.
Tenía 36 años y era francés, se había radicado en Argentina a los 14 años.
Fue el primer desaparecido francés de la dictadura.
Trabajaba en el diario La Gaceta de Tucumán y tenía una pequeña libería.
Fue secuestrado junto a su compañera, Olga Cristina González, que estaba embarazada de cuatro meses, en la madrugada del 8 de julio de 1975 por un grupo de gente uniformada y de civil, fuertemente armados, que vinieron con un camión militar de apoyo. Días después su departamento fue saqueado y sus pertenencias robadas. El único testigo del secuestro fue el estudiante Jorge de la Cruz Agüero, quien fue golpeado cuando lo descubrieron mirando, y fue secuestrado el 18 de enero siguiente. Su ex-mujer fue posteriormente secuestrada, pero luego liberada. Otros de sus amigos y colegas fueron detenidos o asesinados.
Un testigo vio a Maurice el 9 de julio dentro de la comisaría de Famaillá. Otras fuentes, incluyendo un soldado ex-alumno de él, aseguraron que habría sido torturado en el colegio Diego de Rojas, la “Escuelita de Famaillá”. Un soldado dijo haber visto a Jeger y a su mujer estacados y tapados con una lona, todavía vivos.
La investigaciones francesas apuntan como responsables de la desaparición al capitán del Ejército José Enrique del Pino y al “Tuerto” Albornoz, entonces alto oficial de la Policía tucumana. También se señala al coronel Julio Ernesto Balloffet, ex ministro de Gobierno de Bussi entre el 76 y el 77.
Un combativo Secretario General de la FOTIA, fue asesinado a balazos en sus oficinas de Buenos Aires, el 22 de marzo de 1976, 48 horas antes del golpe del 24 de marzo que encabezó Jorge Rafael Videla. Habia sido una de las figuras claves de la CGT de los Argentinos que se caracterizó por su oposición frontal a la dictadura de Ongania.
Por eso ayer, en la sede de Fotia, ante cientos de trabajadores, se le rindió un merecido homenaje. “Personalmente esto es muy caro para mí y mi familia. Este acto me llena de orgullo y satisfacción al ver que a 34 años de su muerte se lo siga recordando con cariño y a medida que pasa el tiempo esto sirve para que se sumen las nuevas generaciones”, comentó a este medio su hijo Marcelo.
Además indicó que algunas de las características que lo definían a su padre son “la humildad, la manera de ser con sus compañeros y su compromiso, es decir, haber dado su vida por la causa”.
Respecto a los juicios por crímenes de lesa humanidad que se le vienen realizando a diversos represores en todo el país, opinó que “son importantes para devolverle la dignidad a todas aquellas personas que perdimos. Yo, dentro de todas las desgracias, tengo la posibilidad de ir a la tumba de mi padre, pero hay mucha gente que no sabe qué le pasó a su familia”.
Julio fue detenido-desaparecido el 15/12/76, junto a su tía Griselda Ponce. Su tío Francisco había sido detenido-desaparecido en abril de ese año.
Griselda y Julio fueron secuestrados del domicilio familiar en la ciudad de Catamarca a las 3 de la madrugada del 15 de diciembre de 1976. A las 8 de la mañana de ese día, el coronel Rodolfo Mujica se presentó en la casa, junto a un oficial de la Policía provincial, para labrar un acta en la que se hacía constar el secuestro de ambos jóvenes. Cuando se retiraron, la segunda hoja del “acta decreto” cayó accidentalmente debajo de un mueble de la casa de los Ponce, sin que los uniformados lo advirtieran. Con los años, ese papel se convirtió en la principal prueba material contra Mujica, que admitió que la firma inserta en el pie del papel le pertenecía.
El sobreviviente Pedro Cerviño vio a Griselda en el Brigada de Investigaciones de la Policía de Tucumán, ubicada entonces en la esquina de Santa Fe y Junín de la capital provincial, en febrero de 1977.
El ex jefe del Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada, general (re) Alberto Carlos Lucena, y el coronel Mujica, están siendo investigado por los hechos.
Sus restos fueron exhumados de una fosa común en el Pozo de Vargas, ubicado Lomas de Tafí Provincia de San Miguel de Tucumán junto a otros 5 cuerpos e identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en julio del 2013
datos personales
Tenía 27 años
Artículos periodísticos
El Patagónico “Se identificaron 20 cuerpos de víctimas de la dictadura” – 05/01/2014 +
Tenía dos hermanos y una hermana. Se había peleado con su familia por sus actividades de militancia. Estaba muy comprometido con lo que hacía, era muy idealista y tenía mucha convicción. Vivía en una pensión en Ituzaingó.
Hay dos versiones de cómo fue secuestrado. Una es que secuestrado cuando iba a buscar trabajo con un amigo Carlos Salvador Meli, quien luego fué liberado. Otra versión es que habían proyectado hacer una pintada con su amigo Carlos Salvador y en la pintada los levantaron.
Fueron llevados a la Comisaría 3 de Castelar, donde se encontró con 2 o 3 compañeros de militancia, su novia Zoraida Martín, su hermana (secuestradas y liberadas ambas), y otra compañera que estaba embarazada en ese momento, posiblemtente sea Liliana Perales. Al momento de la detención clandestina sus compañeros estaban preocupados por que Jorge tenía disrritmia y no le daban los medicamentos. Escuchaban los gritos de él. Luego fueron cambiandolos de lugar a Zoraida (novia) y su hermana, trasladadas a Quinta Seré; y en ese momento perdieron contacto con él.
“Mi parentesco con el es ser sobrino, hijo del hermano mayor de Jorge, (Gabriel O Villegas) y ahijado. Mi recuerdo es muy afectivo, porque yo al momento tenía 4 años de vida, y recuerdo las veces que me tenía en brazo y me hacía ir caminando de su mano. Luego una gran ausencia. Sergio Gabriel Villegas”
El 30 de septiembre de 1976 había sido secuestrado también José María Mujica, y al año siguiente sería secuestrada Dora Gambone, delegada de la Farmacia Roma, en el barrio del Once. Tanto desde el sindicato como desde la CLAT se enviaron telegramas y realizaron gestiones para su liberación, sin ningún resultado: se había perdido todo rastro.
En 2009 el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos de Jorge Di Pascuale, en el marco de una investigación que encabeza el camarista federal Horacio Cattani, por la búsqueda de la verdad y destino final de desaparecidos durante la dictadura. Los mismos habían sido exhumados entre 1988 y 1992, en tumbas del NN el Cementerio de Avellaneda, pero las limitaciones del Banco Nacional de Datos Genéticos demoraron su identificación. El cadáver presentaba lesiones de «impacto de ―al menos tres― proyectiles de arma de fuego que afectaron cráneo, hombro y pelvis».5